Los hospitales de Granada se suman a la celebración del Día Mundial del Párkinson

Escrito por Raquel Duran el 11/4/2017
Etiquetas: pacientes, neurología
Los Hospitales de Granada han realizado cerca de 400 intervenciones quirúrgicas para la minimización de los síntomas del Párkinson desde el año 1995. Granada es referencia nacional para la cirugía de trastornos del movimiento.
Los hospitales de Granada se suman  a la celebración del Día Mundial del Párkinson

 La cirugía consiste en acceder a determinadas zonas del cerebro que tienen una actividad anómala con el fin de actuar sobre ellas para reducir esta actividad.

            En concreto, se llega a una zona del cerebro denominada núcleo subtalámico donde se implantan uno o dos electrodos, que posteriormente se conectan a un generador de corriente eléctrica que se sitúa debajo de la piel del abdomen.

            Cada año, se interviene a alrededor de veintena de pacientes nuevos. Este tratamiento quirúrgico no erradica la patología ni la progresión de la misma, sino que minimiza los movimientos involuntarios y la lentitud de los mismos, la rigidez y el temblor, permitiendo así mejorar la calidad de vida.

            Granada es, desde 1.995, un referente en la asistencia e investigación en esta patología. En la actualidad, dispone de una de las seis unidades Multidisciplinarias acreditadas por el Sistema Nacional de Salud en todo el país para tratamiento neuroquirúrgico (estimulación cerebral profunda), por lo que recibe pacientes de distintas provincias de Andalucía y de comunidades autónomas limítrofes. Asimismo ha desarrollado, en colaboración con otros grupos, líneas de investigación pioneras en terapia celular y en biomarcadores para su diagnóstico precoz.

            La enfermedad de Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común, después de la enfermedad de Alzhéimer, y en la actualidad constituye un problema de salud de primer orden por su frecuencia y repercusión socio-sanitaria.

            Se estima que en la provincia de Granada hay más de 2.000 afectados y se añaden más de 100 nuevos casos cada año. Sus síntomas fundamentales son la lentitud y dificultad de movimientos, la rigidez, el temblor (no siempre presente) y las alteraciones de la postura y marcha.

            Si bien todavía no existe un tratamiento capaz de prevenir o detener el proceso neurodegenerativo, en las últimas décadas se han desarrollado nuevas estrategias, médicas y quirúrgicas, que han mejorado en gran medida el control de los síntomas de la enfermedad y la calidad de vida de sus afectados.