Expertos se reúnen en el Complejo para conocer avances en insuficiencia velofaríngea

La fisura labiopalatina es una malformación muy frecuente, afecta a uno de cada 700 recién nacidos. Es una malformación simple con consecuencias múltiples ya que afectan a aspectos tales como la nutrición, audición, desarrollo facial, dentición, comportamiento psico-afectivo y fonación. En Granada se detectan entre 50 y 60 casos nuevos anuales, siendo el hospital granadino referente para Jaén, Almería, Ceuta y Melilla.
Expertos se reúnen en el Complejo para conocer avances en insuficiencia velofaríngea

El delegado de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, Higinio Almagro, junto con el director gerente del Complejo Hospitalario Universitario de Granada, Manuel Bayona, ha saludado a los asistentes y ha destacado “el reconocimiento y el compromiso por la búsqueda del mejor conocimiento científico para dar respuesta a los problemas de salud de la ciudadanía, y en este sentido, en propiciar la mejora del habla y la comunicación para la socialización y normalización de los pacientes fisurados”:

La insuficiencia velofaríngea consiste en que cuando el menor, -intervenido en los primeros meses de vida primero del labio y posteriormente del paladar-, comienza a hablar, suele presentar una voz nasal con resonancia, distorsión de los sonidos y emisión de aire por la nariz. En ocasiones no se les entiende, lo cual es un problema para la socialización. Este tipo de insuficiencia afecta a entre el 20% y 30% de este tipo de pacientes.

Debido a la complejidad para tratar a estos pequeños, el enfoque terapéutico es multidisciplinar; pasa por una valoración precisa del habla por un profesional experto, exploración fibroscopica por parte del otorrinolaringólogo; del esfínter velofaríngeo y un programa de logopedia para todos los fisurados. En casos más graves, también se lleva a cabo una intervención quirúrgica por parte de cirujanos pediátricos y maxilofaciales.

Unidad de malformaciones craneofaciales y fisuras labiopalatinas

 Granada cuenta con una unidad específica para el tratamiento integral de menores con este tipo de patologías. En 2006 se creó la unidad multidisciplinar de malformaciones craneofaciales y fisura labiopalatina ya que en el tratamiento de éstas intervienen múltiples especialidades tales como cirugía pediátrica, cirugía maxilofacial, ortodoncia, otorrinolaringología, rehabilitación, y cirugía plástica. Esta unidad ha atendido a cerca de 500 menores con algún tipo de alteración en cráneo o cara.

En concreto, el equipo ha realizado más de mil actuaciones de ortopedia prequirúrgica y moldeamiento nasoalveolar, y posterior tratamiento de ortodoncia en niños que nacen con fisura de labio y paladar. En definitiva, el objetivo de estos tratamientos es reparar el defecto de nacimiento, además de lograr la normalidad del habla, lenguaje, audición y armonía facial para optimizar así el desarrollo psicosocial del niño y la familia.